Skip to content

Noticias

La ministra de Ciencia e Innovación visita los proyectos I+D+i de hadronterapia del IFIC

La ministra de Ciencia e Innovación, Diana Morant, ha visitado esta mañana las instalaciones del Instituto de Física Corpuscular, centro mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas y la Universitat de València, un instituto de referencia a nivel nacional e internacional en el campo de la física nuclear y de partículas.

Durante la visita la ministra se ha reunido con el equipo de dirección del IFIC formado por Nuria Rius y los tres vicedirectores, Berta Rubio, Michel Sorel y José Enrique García; María Vicenta Mestre, rectora de la Universitat de Valéncia, Rosa Donat, vicerrectora de Innovación y Transferencia y Juan José Borrás, director del Parque Científico; Juan Fuster, Delegado Institucional del CSIC en la Comunitat Valenciana. Ha participado también en la reunión Gabriela Llosá, investigadora del IFIC especialista en el campo de la física médica, Pilar Hernández investigadora del IFIC y gestora del Plan Nacional y Concepción Oliver, investigadora del CIEMAT.

Morant ha tenido ocasión de recorrer algunos de los laboratorios del centro de investigación. Entre ellos, el proyecto ERC Consolidator HYMNS, el proyecto de desarrollo tecnológico para la construcción de un inyector de Carbono 6+ para hadronterapia: INITIAL-LINAC6+ y el proyecto VALID. Todos están orientados a la mejora de la tecnología de la terapia hadrónica frente al cáncer, uno de los mayores retos a los que se enfrenta la sociedad actual.

HYMNS-ERC

En primer lugar, durante su estancia la ministra ha visitado el laboratorio del proyecto HYMNS-ERC, liderado por César Domingo, investigador del IFIC. Este grupo trabaja en el desarrollo de una tecnología que permita recrear y medir en el laboratorio las reacciones nucleares que ocurren dentro de las estrellas, las mismas que originan los elementos químicos en el universo. Recientemente y por primera vez, estos desarrollos tecnológicos han podido ser adaptados y aplicados al campo de la hadronterapia, una terapia para tratar tumores cancerígenos, donde se emplean haces de protones de manera más eficaz y menos invasiva en comparación con las radioterapias convencionales.

Los retos a los que se enfrenta el grupo de investigación son la monitorización de la profundidad de la penetración de la dosis del tratamiento y, por otro lado, la monitorización también de la dosis secundaria recibida –no deseada- en el paciente.

Para afrontar el primer reto, el grupo de investigación del IFIC ha adaptado el multidetector i-TED, inicialmente desarrollado para experimentos de astrofísica nuclear, al campo de la salud y la imagen médica. Consiguiendo así que la técnica de la hadronterapia sea más efectiva y especialmente útil en el tratamiento de tumores próximos a órganos vitales. Una precisión aún mayor permitiría incluso extender este tipo de técnicas a otro tipo de enfermedades no oncológicas, como por ejemplo arritmias ventriculares u otras patologías cardíacas.

En segundo lugar, el equipo ha desarrollado y patentado el dispositivo GNVISION, que permite monitorizar y visualizar la dosis secundaria recibida ofreciendo mayor seguridad en el resultado de la aplicación del tratamiento.

INITIAL-LINAC6+

Durante la estancia en el IFIC, Juan Fuster, que además de delegado del CSIC de la Comunidad Valenciana, es investigador del IFIC, ha presentado junto a Concepción Oliver del CIEMAT, el proyecto INITIAL-LINAC6+, cuyo objetivo es el desarrollo tecnológico para la construcción de un inyector de Carbono 6+ para hadronterapia.

Esta nueva tecnología representa la futura generación de aceleradores de partículas, concretamente iones de carbono, para uso clínico que optimiza la dosificación de la radioterapia en pacientes oncológicos. Este avance también supone una mejora frente al uso de terapia convencional tanto de rayos X como también de protones debido a su mayor eficacia radiobiológica. Además, permite una distribución de dosis focalizada sobre los tejidos afectados permitiendo una mayor eficacia en su aplicación y menor daño en zonas sanas.

El principal desafío para este grupo de investigación formado por personal del IFIC y del CIEMAT, con la colaboración de industrias y organismos internacionales (CERN), es conseguir un proceso de innovación que simplifique la instrumentación de los equipos. Actualmente son escasos a nivel mundial, de grandes dimensiones y muy costosos y el objetivo es que sean más compactos, más sencillos y más baratos. Además, deben posibilitar la reconversión de los espacios hospitalarios actualmente dedicados a radioterapia convencional y así habilitarlos para hadronterapia.

El mercado de aceleradores mueve más de 10.000 millones de euros anuales tanto en aceleradores comerciales, hospitalarios o en instalaciones científicas. La comunidad de empresas y centros tecnológicos con experiencia contrastada en estas tecnologías es muy escasa y de hecho bastante restringida a nivel mundial. Esta iniciativa representa una oportunidad única para poderse sumar a este reducido club de la mano de centros y empresas competentes en el tema. Todo ello con la seguridad de que los aceleradores de iones son una realidad en el corto y medio plazo en la lucha contra el cáncer y por ello están en las agendas de los países más avanzados del mundo.

VALID

La Ministra ha tenido ocasión de conocer cómo trabaja el grupo de investigación IRIS del IFIC, coordinado por la investigadora Gabriela Llosá Llácer. Este equipo ha desarrollado un sistema específico para la monitorización de la terapia hadrónica mediante un detector de rayos gamma tipo cámara Compton.

El sistema está pensado para el control de los tratamientos con este tipo de terapia, que se aplica cuando es ventajosa frente a las técnicas convencionales. Por ejemplo, podría aplicarse en aquellos tumores que requieren de altas dosis de radiación para su control y se encuentran cerca de órganos de riesgo, o en tumores pediátricos, dada la sensibilidad de los órganos que están todavía en desarrollo, ya que de este modo reciben menos radiación.

Tras los exitosos resultados iniciales, se está desarrollando un prototipo viable clínicamente y se está validando en condiciones cercanas a las reales. El proyecto VALID, financiado por el Ministerio de Ciencia e Innovación, permitirá realizar pruebas en el centro de protonterapia Quironsalud de Madrid y evaluar su uso también en otros ámbitos de imagen médica. Con ello se pretende despertar el interés de la tecnología en las empresas para su transferencia y comercialización.

Actualmente, en el campo del desarrollo de técnicas de monitorización de la hadronterapia, las cámaras Compton se presentan como una prometedora alternativa para esta aplicación gracias a la capacidad y calidad de obtención de imágenes, porque tienen un diseño compacto y mayor facilidad para integrarse en la sala de tratamiento que otras tecnologías.